🌿 El vaso que aprendió a no compararse
- Elizabeth Frias

- 17 ene
- 1 Min. de lectura
🌿 El vaso que aprendió a no compararse
Había una vez un pequeño vaso de barro que vivía en una repisa junto a otros recipientes.
Cada mañana se miraba y pensaba:“Soy demasiado pequeño.”
El vaso de cristal era elegante.La jarra era fuerte.La taza siempre era elegida.
Y él…sentía que no era suficiente.
Cada vez que alguien pasaba frente a la repisa,se tensaba esperando ser elegido.Pero casi siempre tomaban a otro.
Y con cada rechazo,una grieta invisible se abría en su interior.
Un día, una anciana entró a la cocina.No buscaba rapidez.No buscaba perfección.Buscaba calma.
Sus manos temblaban un poco y sus ojos cansados recorrían la repisa cuándo, contra todo pronóstico,tomó al pequeño vaso de barro.
—Tú estás bien —susurró.
Lo llenó con agua tibia y lo sostuvo entre sus manos.
Y entonces el vaso comprendió algo profundo:
No había sido ignorado por ser pequeño,sino porque no todos necesitaban lo mismo.
Su valor no dependía de ser elegido por todos,sino de ser el indicado para alguien.
Desde ese día dejó de compararse.Ya no miró a los demás con envidia,sino con respeto.
Las grietas invisibles empezaron a cerrarse cuándo dejó de decirse que no era suficiente.
🌱 Tal vez tú también has sido ese vaso…esperando ser elegido,sin notar que ya eras perfecto para las manos correctas.
✨ Porque mereces vivir sin máscaras,sin miedo y en autenticidad.
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